lunes, 28 de febrero de 2011

Piedrita

Rubén era un hombre de grandes anhelos.
Geólogo, noctámbulo, poeta y ensayista.
Su vida giraba en torno a las piedritas. A todos les hablaba de ellas. Incluso les escribía poesías.
Una noche su mujer le arrojó una por la cabeza al grito de -¡¡me tenés re podrida Rubén, vos, tus piedras, tu hermana y esos garabatos que escribís!!
Lo llevó la ambulancia, desmayado, con su piedrita incrustada en la frente, directo al hospital.
Le descubrieron también cálculos en la vesícula.
-"Mmm, tengo piedras adentro", pensó él.
-"Se juntaron el hambre y las ganas de comer" pensó Pocha, su mujer. El médico hablaba.
Años después, se doctoró en medicina.
Urólogo. Dale que dale con la piedrita.
Pesado como collar de melón "el Rubén".

2 comentarios:

  1. Rubén Ramírez, Tito28 de febrero de 2011, 17:16

    Hermoso, cerrajero. Esas son las historias que queremos

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