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martes, 9 de noviembre de 2010

Escolazo


Cuentan los parroquianos que en la Tierra del fuego hubo un hombre que visitaba a Darwin a menudo, llegando a entablar con él una confidente amistad.
Entre copas y naipes en reuniones selectas de hombres de ciencia, él siempre arrojaba la misma frase:

“Del mono al ictiosaurio”

Parece ser que, como en una logia secreta, ellos tenían sus códigos. Él utilizaba la frase mencionada para que Darwin cantara el envido.

Karma

Le encomendaron cuidar los nidos de las aves. Se sintió rey sobre cualquier placero ordinario.
Cada vez que veo un pequeño huevo roto en el suelo lo recuerdo, y puedo deducir que era humano: o bien falleció o le urge ir al baño.

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Agradecido I

Nuestro hombre terminó su puro, se puso de pie y saludó a los cortesanos:

- ¡Que os vaya bien!, que la bendición del todopoderoso recaiga sobre vosotros como un halo dorado de luz, y que vuestras almas se llenen de poesía contemplando el día y la noche. Si sois pacientes, al atardecer sentiréis en vuestro pecho el calor brindado por la satisfacción de la tarea realizada.
Menuda alegría experimentan los humildes de corazón, extraño júbilo invaluable que vosotros, mis amigos poseéis en abundancia. ¡Buen día!

- ¡Gracia' Roberto!, nos vemos che! - replicaron a coro sus compañeros de la obra en construcción.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Arjuna

Cuentan que en la antigua orden del loto invisible, durante milenios, cada hombre forjaba su espada en una gran caldera de hierro.

Bautizados ancestralmente en la no-violencia, ellos sabían (saben) que jamás utilizarían sus espadas. Algún día, la técnica de depuración en el fuego será utilizada por toda la humanidad. Será el fin de las trivialidades.

miércoles, 1 de septiembre de 2010

Hoguera



He visto muchos fuegos, pero ninguno como el del otro día.

Mi amigo, en llamas…
Fue una locura, parecía una sinfonía.
Ardió durante horas, llamas hermosas como nunca las había visto,
todas las tonalidades posibles del fuego (todas) variando en cuestión
de milésimas de segundo.
Como decía, fueron varias horas, desde las cinco hasta el crepúsculo.
Me perdí en esas llamas que alguna vez fueron mías, y cuando volví
de esa rara embriaguez, sólo quedaban cenizas que se fue llevando
el viento…
una barbaridad…
tanta gente al lado y nadie se dio cuenta…

Pero cómo ardió!

lunes, 9 de agosto de 2010

Decisiones.

Mientras bebía el último sorbo de té en la última mañana con ella, sintió que la noche anterior había sido tan común como las noches pasadas. Al salir, pensó que el beso de despedida había sido demasiado igual al de las demás mañanas. Mientras desandaba el camino que lo había traído,percibió que ese día tendría una similitud pasmosa con los días precedentes.

Volviendo tras sus pasos, se imaginó en días de continua convulsión, la besó como si fuera la última vez, hicieron el amor hasta que despertó.La cabeza apoyada en las vías.El tren no pasa hasta las 4 a.m.