Cuentan que en la antigua orden del loto invisible, durante milenios, cada hombre forjaba su espada en una gran caldera de hierro.
Bautizados ancestralmente en la no-violencia, ellos sabían (saben) que jamás utilizarían sus espadas. Algún día, la técnica de depuración en el fuego será utilizada por toda la humanidad. Será el fin de las trivialidades.
