Amigos: este espacio fue concebido con el único fin de publicar "todo aquello que se os ocurra". Sin filtros, sin tapujos, acá somos más libres que en Zion! A ud. estimado lector, le comunicamos que son bienvenidos cualquier tipo de comentarios y/o sugerencias. Que empiece el baile...
martes, 15 de marzo de 2011
En el quinientos seis y en el dos mil también
- ¿Y éste quién se cree que es? ¿El presidente del mundo?
- ES el presi del mundo, vos que te pensás... ¿le falta mucho a eso? le contestó Héctor, su marido.
- Le falta un rato, hacete unos mates viejo... (pensativa mientras revuelve, busca las palabras para expresar su idea)
- ...sabés que pasa... me indigna... los yanquis y muchos giles pensaban que el muñeco éste iba a cambiar algo, pero no...
- En eso tenés razón mujer, es como comprar picada común o especial, te gastás un mango más pero a fin de cuentas es lo mismo.
- ¡No hay Yerba! (Maldice en voz alta)
- Me voy a lo de Mario a comprar.
Y salió por la puerta, silbando bajito, como quien no quiere la cosa, aquel tango de Discépolo.
lunes, 14 de marzo de 2011
El uno de oro, el otro sucio
sábado, 12 de marzo de 2011
Reivindicar la galopa
La tarde del 14 de febrero, Miguel "Tijerita" Ramirez, sentado en una mesa de un conocido Bar de la ciudad , comentó a su íntimo amigo el Caracol:
- Acá la solución no es salir de la droga sino cómo quedarse con ella, o séa ENTRAR ...
- No te entiendo tijerita ¿..? .
- Es simple, si no tenés Plata no podés comprar falopa, por eso te digo que si entrás es por que te drogás ... y salir es re sencillo , no comprás ... o no conseguis ..mirá que simple.
- Ahhhh !!!
Publicado por Cristian, alma mater de todo este asunto.
viernes, 4 de marzo de 2011
Burdel
La trampa ya está tendida. El jefe las mira desde lejos. Se pasó mucho tiempo pergeñando esta gran tela de araña de la cual nunca más las dejará salir. Las bailarinas se acercan danzando torpemente, como intentando disfrutar de aquello que tan feliz las hizo alguna vez.
Vienen de todos lados: algunas, de lugares vecinos; otras, de tierras un poco más alejadas. Todas fueron expulsadas de sus lugares de origen. Dieron en este lugar durante la búsqueda de una mejor vida (algún paraíso tal vez) o simplemente de un sitio donde poder subsistir de manera digna.
Es ahí donde él entra en juego. Se aprovecha de la situación de debilidad de sus presas, las confunde y las atrae a una muerte lenta, muy lenta. No todas ignoran lo que les espera. Pero de todos modos confluyen al llamado, pensando que al menos pasarán sus días viviendo de la alegría y el placer.
El problema es que en muy pocas ocasiones les pertenecerán a ellas (solamente cuando ocurra que algún muchacho apuesto las trate como personas); la mayoría de las veces será propiedad de los insectos que se les posen encima. Saciando su lujuria, alimentándose de su vitalidad y extrayéndole cada gramo de felicidad posible.
Esta especie de insecto, luego de la tarea cumplida, suele despedirse de ellas dejándoles uno o más papeles de colores -pequeñas cartas de amor- que deben compartir con el dueño del lugar. Es así como este personaje se adueña de gran parte del cariño recibido por cada una de sus bailarinas sin haber sido él el artífice del mismo en ningún momento.
Lord Sam Eduleo
Soporté la humillación en forma de estocada. Soporté la indecencia de las rumbas en caderas negras. Soporté los vientos con arena que lapidan mis ojos. Soporté las miradas de costado. Los caminos errados. Soporté los miedos infantiles en cuerpos de adultos. Soporté otras vidas anteriores que ni recuerdo. Soporté los latidos incesantes y urgidos. Soporte las mareas en altamar, sobre balsas precarias. Soporté pesadillas interminables. Soporté no soñar. Soporté la guerra, la paz, el cólera. Soporté morir picado por una araña. No soporté el dolor de muelas.
jueves, 3 de marzo de 2011
miércoles, 2 de marzo de 2011
El culto silencioso
Meditaciones por dentro, normalidad por fuera.
Ello le imprimió un sello perfecto, que ni el lacre más precioso podría jamás igualar: su carácter secreto.